FAQ

Un dron es una aeronave no tripulada, que puede ser pilotada de forma manual desde tierra por un operador, o volar de manera automática según un plan de vuelo preprogramado. En este último caso, sigue siendo necesario que un piloto controle el desarrollo correcto del vuelo.

Existen dos tipos de drones en cuanto a su tipo de ala :

Los drones de ala rotativa, a veces llamados VTOL, es decir "Vertical Take Off and Landing" (despegue y aterrizaje verticales). Se trata de helicópteros que disponen generalmente de 4 a 8 rotores.
Los drones de ala fija, a veces llamados CTOL, es decir "Conventional Take Off and Landing" (despegue y aterrizaje convencionales). Se trata de aviones.

Los drones civiles pueden propulsarse mediante energía eléctrica (baterías) o térmica (combustible).

La normativa francesa en vigor destaca dos criterios que los distinguen :

La masa: los cambios en las normativas acabarán probablemente recogiendo el hecho de que cualquier dron cuya masa supere 1 kg pertenece a la categoría de los drones civiles de uso profesional. Por ello cualquier dron cuya masa sea inferior a 1 kg se considerará de uso lúdico.
El uso: Un dron de uso lúdico debe utilizarse para actividades de ocio (y no para actividades profesionales autorizadas), aunque también puede servir para competiciones deportivas. Aunque en todo caso un dron de uso lúdico puede ir equipado con una cámara, ésta únicamente se considerará como accesorio de vuelo. Por lo tanto la finalidad del vuelo no debe consistir en capturar imágenes.

Todos los drones civiles de uso profesional tienen que estar matriculados y su autorización estará vinculada a la presentación de un MAP (Manual de Actividad Particular) ante la DGAC.

La autonomía de la mayoría de los drones civiles del tipo VTOL se sitúa entre 10 y 20 mn.

Los drones del tipo CTOL, por su parte, alcanzan una autonomía de hasta 1h 30.

La diferencia se explica por el hecho de que el consumo de energía es mucho mayor en el caso de un VTOL, pues este debe cargar con su propia masa. Por el contrario, un CTOL planea y en consecuencia gasta menos energía.

En primer lugar, el dron lleva a bordo una multitud de tarjetas y de componentes electrónicos y no puede funcionar sin conexión con una estación en tierra (GCS para Ground Control Station), operada por un piloto.

En segundo lugar, la utilidad de un dron es nula si no dispone de una carga útil embarcada, que consiste en un sensor de datos.

Estos sensores pueden ser de diferente naturaleza: electroópticos, infrarrojos, multiespectrales, etc.

Los acuerdos y las normativas internacionales clasifican el dron, cual sea su masa, como producto de doble uso, es decir potencialmente de uso militar. Lo mismo ocurre con el autopiloto, el sistema de gestión del vuelo, que se considera dentro de la categoría de tecnología de doble uso. El dron se considera entonces un arma si se le da esa finalidad.

Dadas estas condiciones, comprar un dron importado desde el extranjero conlleva un riesgo importante de seguro y de responsabilidad en caso de incidente, si en el momento de la exportación el constructor no ha cumplido las normas aduaneras en vigor.

Cabe señalar que China no ha firmado los acuerdos multilaterales relativos a los productos y las tecnologías de doble uso. Por ello, los constructores chinos no respetan las reglas de exportación en vigor.

Por lo tanto hoy en día cualquier comprador puede adquirir libremente un dron... ¡ y a su riesgo!

¡¡Es absolutamente falso pensar que se puede decidir hacer volar un dron de repente, cualquier mañana, incluso en una zona despoblada y con buen tiempo!!

Es cierto que los drones vuelan por debajo de la zona del espacio aéreo (< 150 m), pero existen numerosas restricciones dentro de su espacio:

Los CTR de los aeropuertos, los aeródromos y los helipuertos: zonas de despegue y de aterrizaje de aeronaves, en las que éstas operan necesariamente por debajo de los 150 m,
Las zonas NOTAM (temporales) reservadas a los aviones militares,
Las zonas prohibidas (centrales nucleares, cárceles, etc.)
Las zonas pobladas, no únicamente las poblaciones sino también los lugares de reunión de personas o de animales.

En resumen, cada condicionante exige resolver trámites para obtener las autorizaciones por escrito de las distintas administraciones y autoridades competentes. Dados los plazos de resolución de las solicitudes así como el número de entidades a las que hay que acudir, cualquier vuelo de un dron debe prepararse con semanas de antelación.